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Adiós al año en que Ibiza se tiñó de celeste

2 enero, 2020

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Termina un año donde el Ibiza no ha dejado de crecer. Los doce meses de 2019 han sido para la entidad ibicenca un continuo aprendizaje: le han servido para consolidarse en Segunda División B y continuar soñando con retos bonitos. “El club bebé”, como le gusta a Pablo Alfaro definir al Ibiza por lo reciente que sigue siendo un proyecto que nació en 2015, camina cada día con paso más firme. Eso se ha visto en el césped. El Ibiza ha disputado 38 partidos de liga entre el 6 de enero y el 22 de diciembre del año que está a punto de acabar. De los 114 puntos que se pusieron en juego entre la segunda vuelta de la 2018/2019 y la primera de la 2019/2020, los celestes consiguieron 74, con un balance de 21 victorias, once empates y solamente seis derrotas. Números que explican la consolidación de la entidad a nivel deportivo, especialmente desde la llegada de Alfaro al banquillo a finales del pasado mes de febrero, poco tiempo después del desembarco de Fernando Soriano en la dirección deportiva.

Con este nuevo rumbo, el Ibiza obtuvo el sexto puesto en el grupo IV la pasada campaña (gracias a una racha de diez jornadas sin conocer la derrota que se tradujo en la clasificación para la Copa del Rey) y ha encontrado la velocidad de crucero deseada en la temporada en curso, ya enrolada en el grupo I del fútbol de bronce. Los futbolistas y técnicos que protagonizaron ese buen final de temporada continúan teniendo importancia en el equipo. Son la base de un bloque aún mejor gracias a los efectivos que llegaron en verano. La tranquilidad y la calma con la que se trabajó en pretemporada para reforzar la plantilla y el cuerpo técnico ha sido importante para que el rendimiento del Ibiza siga incrementando. No solo se pensó en el presente, también se incorporaron bastantes futbolistas sub’23. Para asegurarles minutos y progresión, varias de estas promesas defienden en Tercera balear los colores del Sant Rafel Club de Futbol, con el que se firmó el pasado verano un convenio para que el club de sa Creu sea el filial del Ibiza. Desde entonces, las dos entidades están hermanadas y trabajan codo con codo para que el fútbol insular sigue escalando hasta la cima.

 

Mucho más que un equipo de fútbol

Fruto de estos buenos resultados y del trabajo para dar a conocer y vincular al club con el patrimonio cultural, las iniciativas sociales y el medio ambiente de Ibiza, el sentimiento celeste ha arraigado con fuerza en la isla. En estos doce meses la primera plantilla ibicenca ha visitado centros educativos, residencias de mayores, el hospitalademás de colaborar y difundir la labor de la Fundación para la Conservación de Ibiza a la hora de cuidar del entorno natural de la isla. Esas actividades ayudan también a que el vestuario del Ibiza refuerce sus lazos de compañerismo: es una familia que se convierte en un hueso duro de roer cuando se viste de corto y salta al verde a defender un escudo con el que se identifica cada vez más gente. El buen ambiente y el compromiso competitivo son fundamentales para que los domingos Can Misses se tiña con el color de la camiseta del Ibiza. No es extraño que en las gradas del Estadio Municipal se reúnan más de dos mil aficionados, enganchados por el fútbol alegre y ofensivo que practica el Ibiza, una de las señas de identidad del equipo. Durante la segunda vuelta de la temporada pasada ya se registraron grandes entradas en varios encuentros, pero esta campaña lo excepcional se ha convertido en habitual, destacando los 3.500 espectadores que se dieron cita en Can Misses para ver el partidazo contra el Atlético Baleares. El ambiente es fantástico, con una animación constante que promueven los cánticos de los Corsarios, la primera peña del Ibiza, y de Sa Penya Pagesa, de más reciente creación, que ha introducido los instrumentos del folklore tradicional ibicenco en los partidos del club y regala una sobrasada al futbolista más destacado del Ibiza al final de cada encuentro.

La pasión por un equipo con vocación de representar a toda la isla también se ha dejado ver lejos de casa. Por ejemplo, en los centenares de aficionados que subieron a Santa Eulària para estar con el Ibiza en el derbi contra la Peña Deportiva o en el buen grupo que viajó a Madrid para no perderse la emocionante victoria en el Alfredo di Stéfano frente al Castilla. La imagen de Daniel Pades, el abonado del Ibiza que cruzó en coche la península para animar a los celestes en Pontevedra en la eliminatoria de Copa del Rey que se pospuso por la lluvia, ha dado la vuelta a España. La atención que le están prestando los medios de comunicación nacionales a esta historia ha servido para explicar fuera de la isla la fiebre que se ha desatado por el Ibiza. En total, en la campaña veraniega de abonados se tramitaron 1.508 carnés, cifra que aumentará cuando concluya el período de abonos para la segunda vuelta del campeonato.

Educar en valores para asentar los pilares del club

El crecimiento social traza el futuro del Ibiza, conjuntamente con el trabajo que realizan los entrenadores en la Academia celeste. El fútbol base de la entidad cuenta con dos equipos en categorías prebenjamín, benjamín, alevín e infantil, además de una formación de edad cadete y otra juvenil. Diez equipos federados que, junto a la escoleta, reúnen 175 niños y adolescentes con ganas de disfrutar de su gran afición aprendiendo de los 28 entrenadores que trabajan la cantera ibicenca. Verlos entrenar cada tarde sobre el césped de Can Misses demuestra que el Ibiza no puede crecer sin promover la actividad física y entre la juventud y formar en los valores positivos del fútbol a los niños y niñas de la isla. Prueba de ello fue la celebración entre los meses de junio y julio de la primera edición del campus Marco Borriello – UD Ibiza.

Estos son los pilares del Ibiza, levantados gracias al apoyo incondicional de Power Electronics, referente mundial en el ámbito de las energías renovables y patrocinador principal del club desde sus inicios, son fuertes. Para que el edificio sea poco a poco más alto empresas tanto internacionales como locales (OD Hotels, BCD Travel, Dipesa, McDonald’s Ibiza, Eivimotor o Es Mercat – Can Tina) se han sumado a una aventura a la que todavía le quedan muchos capítulos por escribir.

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