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Concentrados para la gloria

28 junio, 2020

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¿Cómo se debe jugar un playoff? ¿Existe una fórmula para superar las eliminatorias? Las respuestas solamente pueden nacer de la experiencia personal de cada futbolista. Muchos de los jugadores del Ibiza han disputado este tipo de encuentros. Se han medido a situaciones límite y, en algunos casos, han tocado el cielo. Otras veces cayeron y supieron levantarse. Todos son conscientes de que el playoff puede ser un camino complicado y traicionero; también saben que, si se atraviesa con éxito, la gloria del ascenso espera al final del viaje. Quizás, el premio más dulce que pueda celebrar un futbolista. “El primer paso es creérselo. Hay que pensar que se puede ascender, que vamos a conseguirlo y que se puede soñar con eso. No hay que tener ningún miedo a pensarlo porque la idea, según se acercan los partidos, se te pasa con más frecuencia por la cabeza. Sin olvidarse de que es un trabajo complicadísimo, todo el equipo tiene que ser consciente de que es posible conseguir el objetivo”, explica Sergio Cirio. Él se ha quedado dos veces a las puertas de festejar en el campo un ascenso. La primera, para subir a Segunda División, fue con el Hospitalet en 2013 (cayeron contra el Tenerife y el Eibar en las dos rondas decisivas). En 2018, un penalti le privó con el Ibiza de ascender a Segunda B en la ciudad deportiva del Levante, aunque el descenso por impagos del Lorca permitió semanas después que los celestes subieran al ser el aspirante que más méritos deportivos reunía. “Cualquier acción, cualquier jugada puede ser la definitiva, la que decante la balanza hacia un lado o el otro. Lo menos importante [en el playoff] es cómo se gana. Si se gana haciendo un partido poco vistoso da igual”, prosigue Cirio. El capitán celeste sabe de lo que habla. En medio de esos dos mazazos hizo las maletas y se mudó al fútbol australiano. Con el Adelaide United ganó una Copa –marcó el gol que decidió la final y fue elegido jugador del partido– y una Premiership. En los dos torneos superó eliminatorias a partido único, el mismo formato que se utilizará a finales de julio en Andalucía.

“Este año es [el playoff] completamente novedoso al no haber ida y vuelta. Imagino que las sensaciones serán nuevas para todos porque casi nadie se ha enfrentado a una situación parecida. En los playoff que jugué era súper importante la dinámica que enlazabas en los últimos partidos de Liga. Ha habido equipos que se han metido a última hora y han dado muchísima guerra y, en cambio, otros que tenían la clasificación hecha a falta de un mes quizás no llegaban con la misma chispa”, comenta Gonzalo de la Fuente. El central es el jugador más veterano de la plantilla ibicenca y ha peleado por subir a Segunda con clubes como el Real Oviedo, el Avilés y el Caudal; “equipos muy potentes, medianos o que se clasificaban por sorpresa porque no contaban ni para terminar la Liga entre los diez primeros”. Para Gonzalo, “el parón” puede contribuir a que sea más difícil que nunca separar el grano de la paja durante los partidos más importantes del año: “Todos llegaremos frescos e ilusionados. Cualquier detalle va a beneficiar o penalizar mucho. Tiene toda la pinta que será bastante duro”.

Ascensos que cambian vidas

“Son los partidos en los que se ve a los futbolistas de verdad”, resume Javi Lara con una frase con aroma de titular periodístico. El cordobés disputará en la Costa del Sol su cuarta promoción a Segunda A, tras las dos que vivió con el Alcoyano (2010 y 2013) y la que jugó con el Lucena (2012). Al talentoso centrocampista le gusta recordar que ha jugado en todas las categorías del balompié español, de Regional a Primera. Por eso sabe mejor nadie la trascendencia que tiene traspasar la frontera de la Liga de Fútbol Profesional: “Es un paso muy importante, un salto que puede cambiar la vida tanto de los jugadores como la historia del club o, en nuestro caso, de la isla. Vamos a vivir algo apasionante. A noventa minutos y en un campo neutral el equipo que tenga más personalidad llevará bastante ventaja. Será difícil para todos jugar con la maleta preparada, sabiendo que si pierdes te vas a casa. No se ha visto ningún campeonato igual, nadie se ha preparado nunca durante tres meses para jugar noventa minutos”.

Los cambios que se han tenido que introducir para finalizar la campaña más anómala que se recuerda desde el estallido de la Guerra Civil han obligado a clubes, cuerpos técnicos y futbolistas de Segunda B a reciclarse. La 2019/20 será única. Toca adaptarse a nuevas circunstancias que ha impuesto la crisis sanitaria o echarse a un lado. No hay más opciones. Kike López, que está a punto de cumplir su primer año como futbolista celeste, cuenta que la plantilla ibicenca entrará en el mes de julio con las ideas muy claras: “El Ibiza ha vivido momentos inolvidables dentro y fuera de la isla, en Copa del Rey y en Liga. Queremos ponerle, como dijo el míster, la guinda al pastel, que certificaría la gran temporada que estábamos haciendo, interrumpida por unos acontecimientos muy desgraciados”. El sueño del equipo es público. “Traer el fútbol profesional a la isla por primera vez”, especifica Kike. El carrilero diestro sabe que, “aunque los aficionados no puedan viajar”, la afición ibicenca se volcará con ellos: “Vamos a notar su fuerza como la hemos notado durante todo el año. Han salido de la isla para apoyarnos en partidos muy importantes durante todo el año y ha sido especial dedicarles victorias fuera de casa. Estoy seguro que, respetando las medidas de seguridad que se deben mantener, van a juntarse para seguirnos en el playoff por la tele”.

Será la sexta promoción del futbolista salmantino –cinco a Segunda y una a Primera–, que acumula dieciséis partidos en este tipo de encuentros. Bagaje suficiente para saber que la cabeza sirve para mucho más que para rematar o despejar balones. “Nuestros pensamientos y nuestras fuerzas están centrados en el objetivo del ascenso”, explica Kike. Rubén González, que compartió con él vestuario y playoff el curso pasado en las filas del Atlético Baleares, sigue por esa línea: “Si llegas con la mentalidad de que vas a ganar y pasar las rondas, lo puedes conseguir. Si confías en que vas a jugar bien y visualizas cada momento de ese día, qué vas a hacer, cómo lo vas a vivir, y lo tienes interiorizado, tienes mucho ganado. Cuanto más lo trabajemos vamos a estar mejor preparados”. Para el central y lateral izquierdo, según se acerque el día del debut sentirá bajo la piel “un cosquilleo muy sano”, “la tensión necesaria” para dar lo mejor en el césped cuando llegue el momento decisivo. “Hay que morir en el campo y mantener al máximo la concentración. No tengo ninguna duda de que nosotros vamos a llegar muy bien tanto a nivel físico como mental gracias a la ayuda del cuerpo técnico, Maria [Costa], la psicóloga, y Iara [de Giulio], nuestra nutricionista”, dice Rubén. Y recordar, según añade Germán Parreño, que si vienen mal dadas lo último que debe hacerse es perder la calma. “En una eliminatoria a un partido lo más importante es estar concentrado en el presente. No hay que pensar más allá, incluso cuando te sale mal una jugada o encajas un gol. Más que margen de error, lo que no hay es margen de lamentaciones. Quien se lleva el gato al agua es el equipo que más rápido se adapta a las diferentes situaciones del partido”, explica el portero, que se quedó muy cerca de celebrar un ascenso a Primera con el Girona en 2016.

Personalidad y trabajo en equipo

Álex Quintanilla, que jugó un playoff con el Barakaldo, profundiza en esa idea: “Es clave tener la suficiente autoridad y determinación para creer en tu modelo de juego. Desde el máximo respeto al rival (por eso hay que conocer sus puntos fuertes y débiles) hay que intentar hacerse con la eliminatoria. Creo que en el Ibiza somos muy capaces de hacerlo y estamos trabajando para ello”. Una labor diaria que cuando se traslade de los entrenamientos al césped natural del Ciudad de Málaga –donde el Ibiza se ha citado con el Cornellà para comenzar una semana épica– deberá mostrar la unidad de los celestes. Que los once compañeros que estén en el terreno de juego se comporten de forma solidaria es para Sergio Cirio algo “fundamental”: “Debemos ser un equipo, sobre todo en defensa. Que todo el mundo ayude, corra y se hable en el campo. La comunicación es esencial. También, tener una pizca de suerte para que tu portero haga un paradón cuando lleguen a tu área y tú la metas cuando tengas tus oportunidades en la portería contraria”. “Mi experiencia me dice”, explica David Morillas, que subió con el Huesca a Segunda en 2015, “que tener un buen grupo es muy importante para afrontar partidos tan decisivos. Nosotros eso ya lo tenemos. Además de la concentración, será esencial no dejarse llevar por la euforia. Ganar un partido no significa nada, hay que contener las celebraciones hasta lograr el objetivo final. Creo que podemos cumplir el sueño de ascender”. Jugar contra el Cornellà será inolvidable para Pep Caballé. El centrocampista catalán nació en Menorca, se crió en Ripoll y, antes de fichar por el Ibiza, jugó durante diez años en el club del Baix Llobregat. Se verá las caras con algo más que viejos conocidos. Sus dos últimos años en Cornellà incluyeron participación en el playoff: “Será mi tercero seguido y espero que, como dice el refrán, a la tercera vaya la vencida. Van a ser partidos muy complicados, pero es posible conseguir el ascenso”.

Javi Pérez también encara su tercer playoff. El primero le pilló en el Guadalajara, “muy joven”. Diecinueve años tenía. “Me encantó la sensación de jugar por algo tan importante. La emoción que supone pasar de ronda y ver que el trabajo da frutos es única”, rememora. Tres temporadas después se vio ingresando en el José Zorrilla para jugar el descuento de un partido contra el Sporting de Gijón. Era la ida de las semifinales del playoff de ascenso a Primera División. “Fue una experiencia diferente porque estaba en el filial y recibí de repente la llamada del primer equipo. Habíamos pasado un año duro en Segunda B con el Promesas, consiguiendo la salvación en el último momento. Compartir esas semanas con la primera plantilla fue muy intenso. Es difícil de describir lo que sientes al saltar a un campo ante 30 mil espectadores con tanto en juego. Son momentos que se te quedan grabados a la retina, como la llegada al estadio, con muchísimos aficionados rodeando un autobús que no podía ni avanzar por la calle. Ojalá podamos disfrutar de esa experiencia subiendo a Segunda con el Ibiza. Lo que es seguro es que el playoff será bonito y emocionante”, relata el ‘17’ del conjunto celeste.

La concentración de aficionados que menciona Javi Pérez no será posible en el playoff exprés. Es primordial actuar con responsabilidad para evitar el riesgo de contagio. La Covid-19 obligará a jugar a puerta cerrada. Los partidos perderán un ingrediente esencial. Aun así, Borja Martínez sabe que el fútbol tiene recursos suficientes para que los sentimientos del espectador se disparen al otro lado de la pantalla. Basta que las botas empiecen a acariciar el cuero para que fluya la magia. Sobre todo si el Ibiza consigue ascender a Segunda, como le pasó al extremo alicantino con el Lorca en 2017: “Yo era joven, tenía 22 años, y ha sido una de las cosas más bonitas que me ha pasado. Te quedas con los recuerdos de la celebración. Los momentos antes de que pitara el árbitro el final son imborrables. Son minutos de mucha tensión. Durante los días previos estás deseando que lleguen los partidos”. Con los lorquinos, Borja y sus compañeros dieron la campanada al subir frente al Albacete, un rival “con más historia y afición”. No se le olvidará jamás el estruendo del Carlos Belmonte. En las gradas del estadio rival no cabía un alfiler, pero consiguieron empatar a uno y rematar la faena en la vuelta. Después de llegar a Can Misses en el mercado de invierno, Borja quiere estrenar una nueva página en el álbum de su carrera. Aunque la foto parezca extraña –con el campo vacío y la mascarilla tapando el rostro de los que no se baten el cobre en el césped– será preciosa si retrata una fiesta celeste. “Estoy con ganas de aportar la pequeña experiencia que tengo en el playoff para conseguir el ascenso esta temporada. Lograrlo con el Ibiza sería muy especial. Estamos preparados para superar tres partidos muy complicados”.

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